Una vez más, haciendo hueco a otras artes criminales que merecen mucho la atención, y esta vez he de reconocer que barro para casa, pero, no me cuesta admitirlo, lo hago con gusto.
La Señora del Ático, toda una artista multidisciplinar, se ha sacado de la manga este hermoso homenaje a Jack Arnold, Richard Matheson y los iconos de una infancia (principalmente) ochentera, que conviven en paz y armonía en la redondez de las chapitas que se pueden conseguir desde su página (apunten, www.laincreiblechapamenguante.com). Resulta difícil quedarse con alguna, y al mismo tiempo la gran variedad saciará casi todas las posibles expectativas. Yo recomiendo no dejar pasar sus diseños originales (como los ejemplos que les dejo aquí arriba), que aunque son solo una diminuta muestra de su imaginación corrompida, suponen una sabia mezcla de lo entrañable con lo extraño o lo macabro; con elegancia y sin prejuicios además.
¡Qué se corra la voz! ¡Qué trepe hasta las almenas de todos los castillos! ¡Qué el pop-art del nuevo siglo conquiste el mundo!
Testigo accidental
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Este artículo contiene spoilers, no leer si no se quiere conocer partes
esenciales de la trama de la película.
Un fiscal trata de llevar ante la justicia ...
Hace 2 semanas


